MITOS SOBRE LA CRIANZA (DE 0 A 2 AÑOS)

Existen muchas teorías e ideas falsas acerca de como es un bebé, tan arraigadas en nuestra sociedad, que parecen hechos científicos. Y después de escribir sobre la importancia de las rabietas primero, y sobre como afrontarlas después, tenía que completar la trilogía con las falsas ideas o mitos sobre las rabietas o sobre la crianza.


MITOS SOBRE LA CRIANZA

A pesar de que los mitos sobre las rabietas o sobre la crianza están muy extendidos, a día de hoy la psicología, la neurología, la pediatría y la antropología ya hace años que se han puesto de acuerdo en que el bebé es un ser que necesita mucho contacto y afecto desde que nace (otra cosa es que algunos pediatras no se hayan actualizado en cuanto a conocimientos y suelten alguna que otra barbaridad).

Algunos mitos sobre la crianza, son:

*Los niños que reciben mucho afecto y contacto físico se malcrían

Eduard Punset, en uno de sus artículos ("¿Hay forma de mejorar el bienestar?" publicado en 2008) afirmó que la primera forma de mejorar el bienestar es queriendo a los hijos incondicionalmente, y que no sólo no se malcría así a los hijos, sino que salen mejor cuanto más afecto se les dé.

Estudios de antropología hechos sobre diferentes tribus demostró que las tribus más violentas eran las que privaban a los niños del contacto físico con sus padres a edades tempranas. Por el contrario, los niños que recibieron afecto y contacto físico de sus padres (alimentados a demanda, a lomos de sus madres, compartiendo cama) aventajaban a los anteriores en desarrollo motriz y capacidad inttelectual durante el primer año.

*Los niños nos provocan

Puede parecer que los niños nos toman el pelo, que nos quieren provocar...pero es el adulto el que malinterpreta esas conductas infantiles. Los niños tienen sus razones, normalmente positivas, pero nosotros las interpretamos en clave negativa.

Ejemplo: Una niña de 9 meses, sentada en su trona, juega con un cubo de colores. Cuando se acerca su madre, lo tira al suelo. Su madre lo recoge y le dice: "No lo tires".  La niña en cuanto lo recupera, sonríe y lo vuelve a tirar. Su madre lo vuelve a recoger y le dice más fuerte: "Paula, NO. No lo tires más". La niña sonríe, hace el gesto de volver a tirarlo, mientras su madre le grita: "¡NO, no lo hagas!", pero mientras se lo dice la niña le mira con cara divertida y lo tira al suelo. Su madre lo recoge y no se lo da. La niña llora y su madre se pregunta por qué la niña le toma el pelo de esta manera.

Para la niña es un juego, así de simple. Se llama "tiro una cosa que hace ruido y rebota en el suelo y me divierte". Su madre no lo entiende y se piensa que la niña lo hace a propósito, para provocar. Cuando lo recoge le dice que no lo haga, pero la niña no entiende el por qué, y con el único lenguaje que tiene (su sonrisa y sus gestos) le intenta decir a su mamá: "debes estar equivocada porque no te das cuenta de lo divertido que es esto". Y para demostrárselo, se ríe y lo vuelve a tirar, en plan "¿Ves que divertido?", pero su madre no lo entiende, y le riñe.

Seguramente si juega un poquito con ella al poco rato se canse, no va a estar todo el día jugando a lo mismo; o se le puede bajar de la trona  y estando en el suelo ya no tendrá que recogerle el cubo del suelo.

*Cuanto antes mejor y/o Debe acostumbrarse

Este argumento se utiliza mucho para que los padres pongan en marcha actuaciones que en realidad no harían por la tierna edad que tienen.

Rosa Jové pone el ejemplo de unos padres que querían pasar a su bebé  a una habitación solo, porque "cuanto antes mejor", porque "sino se acostumbra", y entonces ella les dijo que también podrían quitarle el pañal, ¡Cuanto antes mejor!

El desarrollo cerebral del niño hace que algunos procesos como la memoria a largo plazo, el razonamiento, el lenguaje, la voluntad y la intencionalidad, entre otros, no sean posibles hasta los 4 años. Intentar ciertas cosas antes es estar abocados al fracaso.  

Así que, recuerda: La atención y el amor de los padres a los hijos debería ser permanente e incondicional. Atenderles siempre no es sinónimo de malcriar, sino de educar correctamente. Cuanta más atención, seguramente habrá una mejor educación. Además, se ha demostrado neurológicamente que un bebé atendido con amor incondicional y cuando lo ha necesitado en la etapa 0-2 años, tendrá más posibilidades de ser feliz cuando sea adulto.
Mi consejo: Sigue tu instinto de dar amor a tu bebé, y no hagas caso de los opinólogos... 

Esta información se basa en los siguientes libros:




Comentarios