QUÉ HAGO SI MI HIJO PEGA (O MUERDE)

Todos pasamos por esa fase, yo pasé por ella hace relativamente poco y ahora parece que lo tenemos controlado, y lo hemos conseguido con mucho amor y mucha paciencia. Y como yo misma me preguntaba cómo actuar y me ayudó mucho leer otros blogs y la ayuda de mi tribu virtual en facebook, pues ahora me toca a mí contar como fuimos superando esa fase a ver si así yo también puedo ayudar a otr@s mamás/papás que lo necesiten.

Imagen de Pixabay
Lo primero que se nos pasa a todos por la cabeza es decir NO y regañar, pero a esta edad (entre 18-24 meses aproximadamente) todavía no entienden el NO, por lo que ésta práctica nos llevará por el camino de la frustración, al peque y a los adultos.

Los dos factores más importantes en estos casos son dos: paciencia y perseverancia. Porque no es algo inmediato ni mucho menos, a base de insistir es como se consigue.

El sistema consiste en dar alternativas positivas, siempre en positivo, porque de esta manera lo entenderán mucho mejor. Me explico: Mi hijo, sobre los 18 meses, cada vez que se enfadaba soltaba la mano, podía ser a mí, a un objeto o al suelo. Lo que hacíamos nosotros en ese momento es cogerle las manitas y, a la vez que me acariciaba la cara, le decía: "Con las manos se hace guapa, guapaaa". Por supuesto tuvimos que repetir esto un montón de veces (pero un montón, a veces llegué a perder la esperanza), pero llegó un día que cuando se le soltaba la mano (porque es un bebé y no sabe gestionar bien el enfado) yo le decía: "hijo, ¿qué se hace con las manos?" Y enseguida rectificaba, para al final la mayoría de veces darse cuenta y, después de soltar la mano, él sólo acariciaba la parte afectada.



También es verdad que cuando está en plena rabieta no controla nada y tampoco suele escuchar lo que le digo, pero en este caso lo que hay que hacer es esperar un poco a que se calme, y luego ya se le explica. Pero si quieres saber más sobre cómo afrontar las rabietas puedes clicar aquí.

Esta técnica también es extrapolable a si muerde; le podemos decir que con la boca se dan besitos en vez de morder, y evitar a estas edades morderles de broma, porque ellos no controlan la fuerza, y tampoco distinguen si muerden en broma o demasiado fuerte.

A nosotros nos está funcionando muy bién usar la disciplina positiva, decirle qué puede hacer, e intentar ofrecerle alternativas siempre que podamos. Y sobretodo: Mucha paciencia y mucha constancia; no perder nunca la esperanza porque a base de repetición es como conseguiremos que el/la niñ@ deje de pegar y/o morder y lo cambie por la alternativa que le estamos dando.

Y tú, ¿has pasado ya por esto? ¿Qué te parece esta manera de enfocarlo? ¿Tienes tu propio sistema?
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Comentarios

  1. Que bien me viene leerte, justo uno d ellos mellizos le ha dado por morder, por ahora solo ha sido a sus hermanos pero pffff me da rollo que un día sea a un peque del cole. Gracias por el post

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  2. La verdad es que tuve suerte y por esta fase apenas estuvieron mis hijos. No se lo que hubiera hecho de haber durado mucho

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  3. Con el mayor no nos pasó, pero el pequeño que ha ido a guarde un poquito antes sí. Fue empezar allí y se le soltó la mano. Ha sido poco y casi siempre lo he podido solucionar con un "no se pega. te pego yo alguna vez, a qué no?" y con eso parece que lo entiende y se frena. Es solo ocasional, pero preferiría que no lo hiciera

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  4. Nuestro peque tiene la mano muy suelta. Si se las cogemos da cabezazos incluso, haciendo mucho mal. Tenemos que descartar tu alternativa 😢 Es muy frustrante.... El no comprobado también que no funciona. Seguiremos intentando hablarle diciendo que hay que dar caricias porque hace pupa, pero no vemos que esto vaya a posarse pronto....

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  5. Nosotroa usamos el libro la rabieta de julieta y tambien ejercicios de relajacion que permiten soltar la energia de las manos

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  6. Sí me pasó y aún me pasa, con las rabietas de mis hijos y efectivamente, lo que hago es ponerme a su altura, le pongo los brazos en los hombros y le habló mirándole a los ojos, para que me entienda y le dijo que está mal y que hace daño, y si a él le gustaria que le hagan lo mismo, ( tiene 5 años) . Cuando explota lo contengo con los brazos y luego cuando se calma hablamos de lo que siente y de cómo podemos solucionarlo, es paciencia infinita y constancia. Un abrazo!

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  7. Los mios quitando alguna vez más que morder han sido mordidos. Sé de madres que lo han pasado realmente mal y es que tampoco sabes muy bien que decirles. Me gusta lo de decirle las cosas en postivo porque reconozco que a mí se me escapa mucho el No. Feliz año, un abrazo

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  8. Ains, Loki lleva un tiempo así y la verdad es que los mordiscos lo hemos mejorado ahora que se "comunica" un poco mas y le entiendo mejor, pero lo de la mano suelta... uf... cada vez que se frustra ahí está... en fin... gracias por los consejos, y me armaré de paciencia jajaaja!

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  9. Es muy buena alternativa. Carlota tuvo un pequeño brote hace un tiempo y con paciencia apaciguamos las maneras. Sobretodo pegaba. Ahora a veces, en plena rabieta coge algo y lo tira al suelo. Yo dejo que se calme y luego le explico.
    Ahora con 3años y medio empieza a entenderlo mucho mejor

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  10. Justo mi hija está en es fase por el “mono” del chupete y l verdad es que con paciencia infinita y haciéndole ver que duele al pegar y enseñándole otra forma de gestionar su enfado,está calmándose y autogestionandose ella sola. También influye que ya entiende todo y cuando lo hace luego pide perdón y hacemos como si nada hubiese pasado, porque todos nos equivocamos y si los mayores no sabemos gestione las emociones a veces... como pretendemos que ellos lo hagan??

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  11. Yo lo hice igual: alternativas positivas y cariños. La idea es que se sintiera contenida, pero con Sofía no conocía esa técnica y la pobre tuvo que pagar el noviciado.
    Es super importantes corregir desde el entregar nuevas alternativas y no cerrar con un no.

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